Estrategias de transición hacia la electromovilidad
La situación ambiental se ha convertido en una de las principales preocupaciones para todas las actividades, y en la industria del transporte, esto no es la excepción, pues los gases de efecto invernadero continúan en aumento.
De acuerdo con el INEGI y el Instituto Mexicano del Transporte, el 21% de los vehículos con motores de combustión interna registrados en México corresponde a camiones y unidades de carga; lo cual deja entrever el impacto ambiental de las unidades destinadas a este propósito. A esto se suma el alza de la demanda en envíos terrestres originada por el auge del comercio en línea.
Es por eso que la industria automotriz ha buscado la manera de ofrecer soluciones, creando diversas opciones para encontrar un método de cero emisiones que continúe permitiendo el uso del transporte terrestre. Entre éstas, destaca la transición hacia los vehículos impulsados parcial o totalmente por energía eléctrica. Estas unidades se alimentan de energía en algunos puntos de carga denominados electrolineras.
Sin embargo, solamente existen alrededor de 2,100 de estos puntos en territorio nacional, destinados tanto a unidades de carga como a particulares, por lo que es necesario para todo dueño de flotillas crear una estrategia adecuada para poder iniciar su transición hacia la electromovilidad.
Este proceso puede resultar complejo, por lo que a continuación te enlistamos algunos factores básicos que necesitas tener en cuenta para lograr este cambio:
Antes de adquirir vehículos eléctricos:
- Evalúa la flota:
En términos generales, un camión de carga cuenta con una vida útil de alrededor de 10 años. Si el mantenimiento preventivo es una práctica frecuente en tu flota, probablemente ya cuentes con datos sobre el estado de cada unidad; incluyendo el kilometraje, el desgaste de la zona de carga, el porcentaje de combustible que consumen y otros datos relevantes.
De no ser así, debe realizarse una revisión individual de los camiones para encontrar aquellos que se encuentran más desgastados y los que producen mayor cantidad de emisiones, de manera que comiences a reemplazar ésos por vehículos híbridos o totalmente eléctricos.
- Búsqueda de opciones:
Una vez que identifiques los camiones más desgastados, es necesario generar un presupuesto previo teniendo en cuenta el lapso de transición que se tiene previsto. De esta manera, disminuirás el riesgo de afectar los fondos destinados a otras necesidades de tu negocio.
Posteriormente, hay que comenzar a buscar opciones de vehículos eléctricos de acuerdo con el número de vehículos que estés planeando reemplazar y las características técnicas que requieras en cada uno de ellos. No olvides considerar los terrenos en los que suelen circular y el tipo de carga que transportan.
También ten en cuenta las zonas de cobertura en las que se encuentran las rutas de las unidades a reemplazar, para que puedas asegurarte de que existen electrolineras cercanas y evites un imprevisto en el camión se quede sin energía y sin puntos de carga cercanos.
Después de adquirir vehículos eléctricos:
- Capacitación:
Antes de que ningún miembro del personal opere este tipo de vehículos, es necesario brindarle la información pertinente, de manera que sepa qué elementos nuevos encontrará en la unidad, cómo funcionan y qué hacer en caso de cada uno de los incidentes más comunes. Esto respaldará la seguridad de los conductores y de los vehículos.
- Pruebas de seguridad:
Es posible que sea necesario realizar algunas modificaciones o adaptaciones menores en lo que respecta a la zona de carga; pues dependerá del tipo de materiales que la flota suele transportar y de las características específicas de ambiente, temperatura y almacenamiento que puedan legar a requerir.
Una vez realizados los cambios, es necesario realizar pruebas; con respecto tanto a las funciones como a las condiciones climáticas que podrían encontrar en la ruta y a la seguridad del conductor. De esta manera se reducirán riesgos y se enfrentarán dudas y problemas que pueden surgir antes de que la unidad se encuentre afuera y en un entorno no controlado.
- Monitoreo:
Una vez que los elementos eléctricos se unan a la flota, lo ideal es monitorearlas al igual que los de combustión interna. De este modo no sólo se pueden evitar accidentes al conocer las piezas con mayor desgaste y las refacciones que se pudieran llegar a necesitar; sino también se pueden conocer los cambios en cuanto a tiempos, ubicación, desgaste y todos los aspectos necesarios para comenzar a percibir beneficios y pérdidas tanto económicas como de otros recursos.
Aunque estos puntos engloban los aspectos más importantes a considerar durante la transición a la electromovilidad, es necesario tener en cuenta que cada flota enfrentará retos distintos durante el proceso. Muchos de ellos dependerán del tamaño de la flotilla, el tipo de materiales que transportan e incluso aspectos como la región en la que se encuentran sus rutas. Sin embargo, el beneficio a largo plazo será evidente, pues reducir la emisión de gases mejorará significativamente nuestra calidad de vida e impactará positivamente la sostenibilidad social.
Conoce más acerca de las soluciones y novedades que estarán disponibles en Top Flotillas los próximos 3, 4 y 5 de septiembre aquí. Mientras tanto, mantente informado a través de nuestro blog y nuestras redes sociales: Facebook y LinkedIn.
